¿SERÁ QUE ÉL SE EQUIVOCÓ?
20.2.19Karen Szymanski
Un día estaba sentada mirando a una chica y su nuevo novio. Tan pronto como empezaron a sentarse uno al lado del otro, comencé a preguntarme: ¿Por qué Dios no me ha permitido comenzar una relación todavía? Tal vez Dios está equivocado. Esos pensamientos pasan por mi cabeza todos los días.
Cuando veo a la familia de un amigo cercano y la comparo con la mía, cuando veo a mi vecina en su llamativo auto rojo, mientras yo estoy en el autobús, o cuando mi mejor amiga tiene éxito en algo que no tengo. Dios ha usado estas situaciones en mi vida para mostrar que mi corazón a menudo olvida que el Señor dijo: “...Mi gracia es suficiente para ti...” (2 Corintios 12.9).
LEE EL POST COMPLETO
Escuché a algunos psicólogos decir: Los humanos tenemos algo en nuestros genes, que nos hace buscar siempre lo que otros tienen y compararlo con lo que no tenemos.
Bueno, tienen razón, tú y yo tenemos algo dentro de nosotros que nos hace mirar las vidas de otros y comparar lo que tienen con lo que no tenemos. Y ese algo es una falta de satisfacción en Cristo, es el pecado que vive dentro de nosotros.
El problema de la insatisfacción es que no estamos contentos con lo que Dios nos ha dado. Y en respuesta a eso, murmuramos y con envidia gritamos: Dios, lo que estás haciendo conmigo no está bien, creo que te equivocas.
Por supuesto, parece que nunca decimos eso, pero la verdad es que estos pensamientos a menudo se encuentran en nuestros corazones. Mostramos una falta de confianza en un Dios que es perfecto y no comete errores.
Cuando estamos insatisfechos, estamos demostrando incredulidad en Dios.
No soy perfecta, escribí este post porque es parte de mi historia. ¡Hay días en que me despierto y aprecio las oportunidades que Dios me ha dado! Pero luego salgo de casa y me comparo con los demás y comienzo a murmurar.
Dios está transformando mi vida día a día, pero es una gran lucha.
Uno de mis personajes favoritos en las sagradas escrituras es Pablo, cuando estaba en abundancia o sufriendo, no murmuro ni dudo de Dios. Aprendió el secreto del contentamiento en cualquier situación, porque fijó sus ojos en Cristo, que era su fuerza.
“No digo esto porque esté necesitado, pues he aprendido a estar satisfecho en cualquier situación en que me encuentre. Sé lo que es vivir en la pobreza, y lo que es vivir en la abundancia. He aprendido a vivir en todas y cada una de las circunstancias, tanto a quedar saciado como a pasar hambre, a tener de sobra como a sufrir escasez. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4.11-13)
Él confió en Aquel que no comete errores, y solo hace lo que es bueno.
“Tú eres bueno y haces el bien; enséñame tus decretos” (Salmos 119.68)
Podemos confiar en Dios porque él nunca se equivoca. Si buscas satisfacción en cosas pasajeras, no encontrarás felicidad. Pero si encuentras verdadera satisfacción en Cristo, vendrá la verdadera alegría.
Y tú que piensas...
- ¿Cuáles son los momentos en los que te resulta difícil vivir satisfecho?
- ¿Qué versículos bíblicos te recuerdan que Dios nunca se equivoca?
- ¿Cómo puedes aprender la satisfacción?
Deja tus comentarios...

0 comentários