YO QUIERO TU CORAZÓN (Y OTRAS 8 COSAS QUE QUIERO DECIRLE A MI FUTURO ESPOSO)
2.3.19Me quedé mirando sus brazos bronceados, su encantadora sonrisa y su pelo liso hacia atrás mientras estaba parada en la fila de la cantina de la universidad. En el momento en que escuché su risa contagiosa, se me puso la piel de gallina. No pude evitar suspirar mientras pasaba junto a mí.
“Ahí va”, pensé abatida. “Probablemente nunca se fijará en mí”.
Aunque me dolía ser rechazada por ese joven, honestamente no consideraría iniciar una relación con él, incluso si él estuviera interesado en mí. Aunque era muy guapo, inteligente y popular, no tenía las cualidades que buscaba en un futuro cónyuge. Claro, él fue amable y cortés; pero le faltaba la madurez espiritual y el liderazgo que un esposo necesita.
LEE EL POST COMPLETO
No solo quería que un tipo encantador me enamorara.
Quería un hombre que pudiera acercarme a Cristo. Y ese tipo de madurez espiritual revela un corazón que está satisfecho en Dios.
Si pudiera decirle a ese joven (o a cualquiera de los jóvenes a los que me he sentido atraída durante años) lo que deseo en un futuro esposo, diría esto: “No me importa lo que hagas para divertirte, siempre y cuando sepas cómo ser serio. Quiero que puedas hablar de teología, ser honesto acerca de tu pecado e incluso desafiar a tus hermanos en Cristo para que hagan lo mismo. Ya sea que disfrutes jugando juegos de mesa, jugando al fútbol o corriendo maratones, simplemente quiero que tomes en serio tus creencias y tu vocación”.
1. No me importa de dónde seas, siempre que sepas a dónde te está guiando Dios
Quiero que tengas dirección y propósito en la vida. No es necesario que conozca todos los planes de Dios para ti, pero quiero que te centres en seguir hacia dónde conduce Dios, ya sea una nueva ciudad, país o continente.
2. No me importa si usas la ropa más nueva o los trapos más viejos, siempre y cuando te revistas de Cristo todos los días
Quiero que disfrutes de cosas nuevas, pero preferiría que disfrutes el fruto nuevo de la obra de Cristo en tu corazón. Si estás desarrollando una relación con Dios y buscas maneras de servirle a Él a diario, no importa qué tan de moda te veas con tu remera Nike o lo zapatos nuevos.
3. No me importa dónde trabajas, siempre y cuando trabajes para la gloria de Dios
Quiero que trabajes duro para pagar las cuentas, mantener a nuestra familia y devolverle al Señor lo que es de él. Puedes ser ingeniero, astronauta o electricista; pero tu título de trabajo no importa tanto como tu diligencia en la carrera que Dios te ha proporcionado.
4. No me importa cuántos amigos tengas, siempre y cuando seas amigable con todos los que conozcas
Quiero que contactes a quienes lo necesitan, no importa lo difícil o fácil que sea para ti. Puedes ser una persona extrovertida que hace un nuevo amigo cada día o una persona tímida que lucha por hacer de la amistad una prioridad, pero solo quiero que busque nuevas relaciones con los salvos y los no salvos.
5. No me importan tus antecedentes familiares, siempre que ames a tu familia como a ti mismo
Quiero que ames con sacrificio a quien sea que esté incluido en tu familia. Poner las necesidades de los miembros de tu familia antes que tus propias necesidades es una obligación, ya sea que tus padres estén divorciados, seas adoptado o tengas nueve hermanos.
6. No me importa cuántas posesiones terrenales tengas, siempre y cuando hayas almacenado muchos tesoros celestiales
Quiero que te des cuenta del vacío en las posesiones terrenales y el valor duradero de los tesoros celestiales. Glorificar al Señor me atrae, no pulir tu BMW, comprar el nuevo iPhone o presumir tu casa lujosa.
7. No me importa si compartes mis gustos y aversiones, siempre y cuando ames a Dios antes que a todo lo demás (incluyéndome a mí)
Quiero que dejes de lado todo en tu vida para perseguir a Dios. Si estás satisfecho en Él, estaré satisfecha.
8. Futuro esposo, puede que tengas la impresión de que espero que seas perfecto. Eso simplemente no es cierto
Sé que tendrás fallas, pecados y luchas diarias, igual que yo. De hecho, estoy luchando para escribir esta lista de cualidades que quiero que tengas, porque ni siquiera las he desarrollado. Y, para ser honesto, todavía quiero que seas encantador, guapo y popular. Aunque mis deseos honestos son superficiales, el Señor sabe que realmente necesito un esposo con madurez espiritual.
Así que, futuro esposo, no espero de ti la perfección.
Sé que es imposible tenerlo en esta tierra. He escrito esta lista simplemente para mostrarte que tu persona es más valiosa que tu popularidad o tus posesiones o preferencias. El título de tu trabajo, el modelo de tu auto o tu número de seguidores de Instagram pueden ser impresionantes; pero no son tan impresionantes como tu amor por el Señor.
Futuro esposo, quiero tu corazón, un corazón que anhela estar satisfecho en Dios.
_______________
Texto original en inglés del blog Girl Defined, traducido y editado con permiso por el equipo del blog Chicas en la Verdad. Texto para lectura en portugués.

0 comentários