QUIERO UN NOVIO: CUANDO DIOS NO ME DA EL NOVIO QUE QUIERO

22.11.19

Karen Szymanski

Ayer vimos la cuarta parte de la serie “Quiero un novio”, todo aquí. Hasta ahora hemos visto que nuestra única satisfacción se encuentra en ese Dios que es eterno y que mi enfoque en la vida debe ser vivir para Su gloria.

Pero, ¿cómo puedo vivir para su gloria y depender de él cuándo en mi vida las cosas van mal? No es divertido no tener novio, cuando todas tienen uno, o cuando todas tus amigas se están casando y tú sólo estás “conversando” con aquel muchacho. Bueno la única forma es CONFIANDO. Una palabra muy común que a veces hasta ya pierde el sentido porque es usada de una manera tan trivial, confiar es tener fe, tener fe es creer que Dios hará lo mejor aunque yo no lo pueda ver, y también creer que lo mejor de Dios muchas veces no es lo que a mis ojos es mejor.

LEE EL POST COMPLETO

Hace un tiempo estuve conversando con un muchacho de forma intencional, el interés era mutuo, él era cristiano, yo también, él amaba la iglesia yo también, oramos y pedimos dirección a Dios para saber los siguientes pasos, pero la idolatría de mi corazón me llevó a rendirme totalmente a lo que ese muchacho me podía dar y eso fue destruyendo de a poco mi relación con Dios, porque ya no hacía mi devocional como antes, prefería pasar más tiempo de lo debido con él, pasaba el día pensando en él que en lo que Dios quería de mí, y aunque mis padres me advertían que esa amistad no me hacía crecer, yo continuaba confiando en mis emociones y cayendo más hondo. No fue hasta un día en el que después de mucha oración, de parte mía y de otras personas, que Dios me mostró claramente las señales de que yo no debía continuar con esa relación (hablaré en otro artículo sobre esas señales), la pregunta que vino a mi corazón, de parte de Dios, era: ¿Aunque ese muchacho sea bueno, cristiano y amable y te parezca lo mejor, confías que yo Dios no quiero que continúes con esa relación por tu bien? ¿Me amas más a mí, Dios, o lo que ese muchacho te puede dar?

Dios permitió que ese día yo tomé una buena decisión, fue dura, pero fue muy buena, hoy te puedo decir que mirando hacia atrás, no me arrepiento para nada de haber escuchado la voz de Dios, fue una decisión que demostraría mi confianza en él y lo que él quiere para mí, es eso que la biblia llama de vivir por fe, que aunque el horizonte parezca vacío o lleno de humo, nosotras confiamos en que Dios hace lo mejor.

“Confía en el Señor de todo corazón, y no en tu propia inteligencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él allanará tus sendas.No seas sabio en tu propia opinión; más bien, teme al Señor y huye del mal” (Proverbios 3.5-7)

Ese es mi versículo favorito y el que más me ha tocado poner en práctica todos los días, no soy perfecta, sigo cometiendo errores, y muchos, pero te puedo decir que depender de Dios y confiar en él me ha salvado de muchas malas decisiones, y el amor que Él tiene hacia mí, me lleva a querer amarlo todavía más y no hacer nada que le desagrade... ¿Te imaginas vivir una vida sin Dios?, bueno eso es a lo que corremos cuando confiamos en nosotros mismos. 

Lee tu biblia, ora,depende del Espíritu Santo para tomar decisiones, ten una relación con Dios, no puedes confiar en alguien que no conoces, y no puedes conocer a Dios si no inviertes tiempo en tu intimidad con él.

En algún momento de tu vida tú también deberás tomar una decisión, ¿Depender de Dios o seguir con lo que tú crees que es mejor? ¿Qué decidirás?

Quiero agradecerte por acompañarnos hasta ahora en esta serie, quiero pedirte que si de alguna forma esta serie causó impacto en tu vida lo comentes abajo y nos digas cómo te estamos ayudando. Mañana finalizamos esta serie, ¡te esperamos!

_______________
Texto para lectura en portugués.

También te puede interesar:

0 comentários

Síguenos en Instagram

@chicasenlaverdad