EL MEJOR CONSEJO DEL DÍA...
6.11.20A las mujeres a menudo le gustan los consejos prácticos. Les gusta leer un buen informe sobre las relaciones, por ejemplo (que las revistas para adolescentes lo digan). Suspiran mientras leen “historias de amor”. Les gusta leer consejos sobre la crianza de los hijos, sobre cómo encontrar la “pareja ideal”, sobre el cuidado del hogar. Verás, no hay ningún problema real con eso. Realmente, leer sobre estas cosas es muy agradable para nosotras, pero, fíjate, ¿en qué se basan todos estos “consejos prácticos”?
El peligro es que en nuestro afán de buscar el conocimiento “práctico” de la vida,
¡caigamos en la superficialidad!
LEE EL POST COMPLETO
¡No podemos contentarnos con el conocimiento superficial de un Dios infinito!
Es muy bueno leer sobre las relaciones, cómo criar a los hijos, cómo vestirse bien, cómo lidiar con el síndrome premenstrual... ¡Sin embargo, necesitamos, en primer lugar, conocer al Dios que establece los principios de cada una de estas cosas para nosotras! ¡La teología no sólo es importante para pastores y predicadores, mis amigas! ¡Nosotras también necesitamos conocer a nuestro Señor en profundidad para servirle mejor!
Y solo entonces, tendremos confianza en nuestra comprensión de la práctica de nuestra vida. Después de todo, de esta manera, no nos preocupamos por lo que “funciona”, ¡sino por lo que nuestro Señor quiere de nosotras!
Todo nuestro conocimiento debe estar basado en Su conocimiento. Y, así, tendremos fuerza en nuestra práctica, después de todo estaremos con nuestra casa construida sobre la roca.
“Por tanto, todo el que me oye estas palabras y las pone en práctica es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca. Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, y soplaron los vientos y azotaron aquella casa; con todo, la casa no se derrumbó porque estaba cimentada sobre la roca. Pero todo el que me oye estas palabras y no las pone en práctica es como un hombre insensato que construyó su casa sobre la arena. Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, soplaron los vientos y azotaron aquella casa. Esta se derrumbó, y grande fue su ruina” (Mateo 7.24-27)
Como dijo John Piper: “la teología débil produce mujeres débiles”.
Ahora, imagínense lo desastroso que es no tener teología. ¡Conocer al Dios poderoso al que servimos es lo que nos hace fuertes, para toda buena obra, a pesar de nuestra fragilidad! La fuerza no se trata de quiénes somos, ¡sino de confiar en quién es nuestro Dios! Pero, ¿cómo podemos confiar si no lo conocemos? Por lo tanto, “háganoslo saber y sigamos conociendo al Señor” (Oseas 6.3).
- ¿Cuánto tiempo has dedicado a conocer a Dios a través de Su Palabra?
- ¿Lo has convertido en una prioridad en tu vida?
Deja tus comentarios.
_________________
Texto original en portugués de la página de Instagram Preciosa Feminilidade, traducido y editado con permiso por el equipo del blog Chicas en la Verdad. Texto para lectura en portugués.

0 comentários